
La huelga de la Justicia ha causado un caos que será difícil poner en regla. Un total de 269.855 asuntos pendientes que los juzgados de lo penal tienen que resolver. Sin embargo, esta cifra sólo supone el 32 por ciento de los casos pues no incluye las resoluciones de las audiencias provinciales o los tribunales superiores de justicia.
Este número tan elevado de ejecuciones sin resolver tiene principalmente dos motivos. Uno de ellos es una inadecuada distribución del trabajo y el otro se centra en el uso de un sistema informático desfasado. De este modo, la única solución posible pasa por una reforma integral de la Justicia.
En este sentido, magistrados y secretarios judiciales llevan años reclamando esta modernización. Para los profesionales de este ámbito la mejor solución sería la implantación de la nueva oficina judicial. Este proyecto fue aprobado por el Gobierno del Partido Popular pero quedó olvidado con la entrada de Rodríguez Zapatero en el Ejecutivo tras un recorte importante de los presupuestos de Justicia que hacía inviable esta medida.
La gran cantidad de resoluciones pendientes y los últimos escándalos judiciales como el caso Mari Luz o la puesta en libertad del grapo Martín Ponce sólo han provocado en los políticos declaraciones de intenciones que, sin embargo, no se han traducido aún en hechos. El principal trabajo en la modernización de la Justicia van por otro lado como en la cota de poder mediante el reparto de los vocales del CGPJ o del Tribunal Constitucional.
Fuente: Libertad Digital