domingo, enero 11, 2009

Francia: Sarkozy anuncia una polémica y radical reforma judicial

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció el pasado miércoles una reforma radical del sistema judicial francés, con un proyecto de supresión del juez de instrucción que provoca la reacción de quienes ven en ella un cuestionamiento de la independencia de la justicia.


La supresión del juez de instrucción, función específica del sistema judicial francés que viene del Código Napoleón, fue anunciada por el mandatario al inaugurar las actividades de este año del Tribunal de Casación, la más alta autoridad judicial con sede en París. El juez de instrucción es un magistrado independiente del poder ejecutivo, requerido en los casos criminales y en los expediente más complejos, que instruye a cargo y a descargo. Este juez dirige las investigaciones de un caso con el concurso de la policía.

El proyecto del jefe del Estado, revelado el martes por el diario Le Monde, generó una inmediata polémica. Los opositores al proyecto ven en él un peligro para la independencia y la igualdad, si la dirección de las investigaciones queda a cargo de la fiscalía. En Francia, los magistrados de la fiscalía dependen directamente del ministerio de Justicia, que administra sus carreras.

Un centenar de abogados y jueces de instrucción se reunieron el miércoles delante del palacio de justicia de París lanzando consignas como "abogados, magistrados, por una justicia independiente".

Los dos principales sindicatos de magistrados franceses, la Unión Sindical de los Magistrados (USM) y el Sindicato de la Magistratura (SM) calificaron de "regresión democrática" la medida anunciada por Sarkoxy. "El poder ejecutivo tendrá el control total de las investigaciones penales. Es una etapa mayor en la toma del control de poder judicial", manifestó Laurent Bedouet, secretario general de la USM. "Este fin del juez de instrucción sin reemplazo por una autoridad independiente, es una regresión democrática, un atentado a la independencia de la justicia", estimó por su lado Emanuelle Perreux, presidenta del Sindicato de la magistratura.

La oposición socialista denunció "un atentado a la independencia de la justicia", mientras que el líder centrista François Bayrou consideró el proyecto como "extremadamente chocante, peligroso y puede hacer tambalear todo lo que ha hecho el equilibrio de la sociedad francesa".

El presidente de la Asamblea Nacional, Bernard Accoyer, miembro del partido en poder, la UMP, destacó que una reforma como tal debía de todas maneras ser sometida al Parlamento.

El juez de instrucción es un elemento central del procedimiento inquisitorio francés y si bien sólo se ocupa de un 5% de los casos, su papel es regularmente cuestionado. Las críticas de la clase política contra la función del juez de instrucción fueron particularmente virulentas en los años 90, cuando los magistrados se lanzaron contra diversos casos de malversación y corrupción al más alto nivel del Estado para el financiamiento de la vida política.

Asimismo, varios errores judiciales importantes en los últimos años pusieron nuevamente al juez de instrucción en el banquillo, en particular un caso de pedofilia donde 13 personas completamente inocentes fueron encarcelados durante varios meses.

Fuente: AFP

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